
Puerta de Madrid
La Puerta de Madrid fue construida, por orden del cardenal
Francisco Antonio de
Lorenzana,
restaurador del rito mozárabe y arzobispo de Toledo,
en el año 1778.
Para llevar a cabo la obra se tuvo que derribar, previamente,
la antigua Puerta del Postigo, luego de Santa
Ana, y parte de la muralla.
De estilo neoclásico, se siguió como modelo la famosa Puerta de Alcalá de la
capital de España.
En
ambos lados de su frontón se pueden observar sendas inscripciones referidas a su fundador y al rey Carlos III, que se dice inspiró la obra y que
había visitado la ciudad unos años antes del
comienzo de su construcción, en los tiempos del arzobispo
de Toledo don Luis Fernández de Córdoba (1755-1771).
