
Iglesia de Santa María la Mayor
La
Iglesia de la Compañía, hoy de Santa María la Mayor,
fue construida entre los años 1602 y 1625,
al trasladarse a la calle de los Libreros el Colegio
Máximo de los jesuitas, al que está adosado.
Realmente,
los primeros trabajos se empezaron en el año 1567
y se encargaron al jesuita Bartolomé de Bustamante.
Sin embargo, la falta de dinero hizo que las obras se parasen
cuando sólo se había comenzado la cimentación.
Ya
en 1602, los trabajos se reanudarán con el mecenazgo
de María de Mendoza. Se atribuye la obra al maestro
Francisco de Mora que podría, simplemente, haber
revisado el proyecto de Bartolomé de Bustamente. 
La fachada, que se cree fue realizada por Juan
Gómez de Mora, sobrino de Francisco de Mora, está inspirada
en la Iglesia de San Giacomo degli Incurabili, de
Roma.
Construida en piedra berroqueña, su primera planta
está dividida en tres calles verticales separadas por dobles
columnas corintias sobre plintos y delimitadas por dos más
sencillas.
En los intercolumnios de las primeras hay dos grandes
estatuas, dentro de hornacinas, de San Pedro
y San Pablo que se han atribuido a Manuel Pereira.
Sobre las puertas de las calles laterales hay dos grandes
blasones con las armas de los Mendoza. En los intercolumnios
del cuerpo superior, coronado por un frontón triangular
y flanqueado por pináculos piramidales, hay otras dos estatuas
de San Ignacio de Loyola y San Francisco Javier.

El interior, de una sola y amplia nave,
cuenta con capillas en hornacina y alzado dórico arquitrabado
y una cúpula, no trasdosada y con tejado a cuatro aguas,
con linterna sobre pechinas.
El
retablo mayor, muy restaurado tras la Guerra Civil,
fue obra del jesuita Hermano Bautista y se realizó
entre 1618 y 1630.
A ambos lados de la capilla mayor se abren las
sacristías.
Encima de las capillas laterales encontramos unas
tribunas que fueron de hierro hasta que, en el siglo
XVIII, se sustituyeron por las actuales compuestas de
balaustre que imitan la piedra.
Destaca,
también, la capilla de las Sagradas Formas, realizada
a finales del siglo XVII, y sobretodo su cúpula sobre
tambor decorada por Juan Vicente de la Ribera. En
1786, Pedro de los Ríos fabricó las vidrieras
de las ventanas.