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El Hospitalillo
El Hospital de Nuestra Señora de la Misericordia o
de Antenaza fue fundado, en 1483, por don
Luis de Antezana, en una casa que éste poseía en la calle
Mayor, para albergar en él a pobres, enfermos y caminantes.
Éste, a su muerte, declaró al Hospital su heredero universal,
refundiéndolo con el Hospital de San Julián. Dispuso
que la fundación fuese gobernada por un cabildo denominado
"Junta de Caballeros", que todavía rige esta institución.
El
edificio en el que se asienta es de estilo gótico-mudéjar
cuya fachada remata un gran alero de dobles canecillos inclinados
hacia arriba, que posiblemente formara parte de una galería
alta que posteriormente se cerró.

En
el centro de la fachada se encuentra una hornacina,
en cuyo interiro alberga la estatua de Nuestra Señora de
la Misericordia, titular de la institución.
En
la parte baja hay dos puertas; la primera de arco de medio
punto por la que se accede a la iglesia , y la segunda, enmarcada
por un alfiz, por la que se entra al resto del edificio.
En
el interior existe un típico patio alcalaíno
de soportales de madera y voladizos al que dan la habitaciones.También
hay una cocina de época y una sala donde están expuestas una
parte de la colección de documentos del hospital y una estatua,
posiblemente del siglo XII, hallada durante unas obras de
reforma.
La
iglesia actual no conserva su retablo ni el bello artesonado,
que desapareció tras la reforma que sufrió en 1702.
Destaca, no obstante, la "Inmaculada" de la Escuela
Sevillana que preside el altar mayor atribuida
a Martínez Montañés y realizada en torno al 1611.
También sobresalen un "San José y el niño" y un "San
Juan Bautista" de Sebastián Herrera Barnuevo.En
las pechinas de la cúpula hay cuatro pinturas que representan
a Santa Lucía, Santa Catalina, Santa Inés y Santa Cecilia.

Al
fondo, sobre el coro, hay un antiguo órgano
fechado en el siglo XIX y, bajo éste, encontramos un gran
lienzo con escenas de la vida de San Ignacio, pintado
en 1658 por Pedro Valpuesta, que sirve de presentación
a la capilla dedicada al santo.
Ésta, que fue edificada en 1669 por orden de los jesuitas,
tiene una cúpula policromada en cuyas pechinas aparecen representados
los cuatro santos de la orden: San Estanislao de Kotska,
San Francisco Javier, San Luis Gonzaga y San
Francisco de Borja.
Destaca en ella, también, un retrato de San Ignacio,
de Diego González de Vega, situado en su altar mayor
y fechado en el año 1669.
Señalar,
por último, que en esta institución pasó san Ignacio de
Loyola un año de su vida trabajando como enfermero
y cocinero.

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