
Colegio
de Santo Tomás
El Colegio de Dominicos de Santo Tomás de los Ángeles
y de Aquino fue fundado por el deán don Carlos
de Mendoza en 1529.
Originariamente tenía su emplazamiento en una casa
que tenía su mecenas en la calle Empecinado,
hoy Convento de las Catalinas, pero posteriormente fue trasladado,
en el año 1601, a su actual sede en el número
8 de la calle Colegios, frente a la Hostería del
Estudiante. El solar que hoy ocupa fue donado por el cardenal
García de Loaysa.
Dependiente
de La Magistral, alcanzó gran importancia y llegó
a contar, incluso, con imprenta propia. De él
salieron, entre otros, ilustres personajes de la época
como Melchor Cano y Domingo de Soto.
El
edificio, de considerable tamaño, está construido
en ladrillo visto sobre zócalo de sillería de
piedra caliza.

Destaca
la portada lateral, que da a la calle Libreros, y desde
la que se accedería a la iglesia. En ésta se
puede observar, dentro de la hornacina que remata la
puerta, una estatua de Santo Tomás.
La puerta principal, hoy transformada en ventana, se encuentra
a la vuelta de la esquina, y cercana a ella existe una sencilla
portada que daría paso al colegio en sí.
En el borde de la mencionada ventana, semiocultos, pueden
verse dos escudos pintados sobre la pared; uno de la Orden Dominica y el otro de Cisneros.
Tras
ser clausurado, el Colegio de Santo Tomás fue destinado
a cárcel y hoy se habla de este edificio como
futura sede del Parador de Turismo de Alcalá de
Henares.
