
Colegio de Santa Catalina
El Colegio Menor de Santa Catalina, de los Físicos
o de los Artistas fue fundado por el cardenal Cisneros en el año 1513, aunque en una ubicación
distinta.
Posteriormente, a mediados del siglo XVIII, sería traslado a su emplazamiento actual en el llamado callejón
de Santa María, detrás de antigua iglesia
del mismo nombre.
Originariamente,
este colegio daba albergue a 48 colegiales.
Tiene
una sencilla portada de dos alturas. En la planta baja
encontramos una sencilla puerta de madera y una pequeña
ventana cuadrada con reja exterior.
En la planta superior, las ventanas, de mayor tamaño
y rectangulares, están protegidas por recios barrotres.
Ya
en su interior, el zaguán conduce a un patio típicamente castellano, de columnas con
galerías de madera.
La galería inferior conecta con otro patio
trastero en el que se conserva un pequeño friso
con azulejos antiguos.
Pero
su mayor singularidad se encuentra en la galería
alta en la que se puede observar, a ambos lados, descubiertas
en parte, dos inscripciones tipo "vítores",
en azul añil, posiblemente realizadas por estudiantes de la Universidad del siglo XVIII.
Actualmente,
tiene su sede en él una de las Oficinas Municipales
de Turismo.
