El siglo XX. La Recuperación
Alcalá
de Henares comienza el siglo XX con una población de 10.000
habitantes y la añoranza del pasado. Será en esta centuria
cuando comienza, con altibajos, una lenta pero importante
recuperación.
La vida social se desarrolla en torno a casinos o círculos
culturales. La guarnición militar es muy numerosa; hay tres
regimientos de Caballería y, a veces, uno de Infantería. En
1912 se instalará en el aeródromo militar la Escuela de
Aeronáutica y en 1947 se crea la primera Brigada Paracaidista del ejército del Aire.
En el aspecto monumental destacar, en una primera etapa, la
recuperación y posterior colocación en el patio de Santo Tomás,
en 1913, de la estatua de Cisneros; la declaración,
el 19 de marzo de 1914, como Monumentos Histórico-Artísticos de la fachada de la antigua universidad y la primera crujía del Colegio Mayor; la construcción, ese mismo
año, por la Sociedad de Condueños del Hotel Cervantes,
hoy Colegio de Santo Tomás, en la Plaza Cervantes; y la inauguración,
en 1926, de la ermita del Val.
Además, en 1928, se reforma la fachada del Ayuntamiento y
en 1929 la Sociedad de Condueños cede al Patronato de Turismo
el Colegio de San Jerónimo o Trinlingüe, que posteriormente,
tras su restauración, se convertiría en la Hostería del
Estudiante.
Sin embargo, todo este trabajo se vino abajo con la Guerra
Civil. Durante la contiendan desaparecerán la mayor parte
de las obras de arte y objetos de valor que habían sobrevivido
al expolio de las tropas francesas. Se producen numerosos
actos vandálicos y se queman o roban imágenes, cuadros, tapices
y documentos. Además, Alcalá sufriría durante la guerra 132
bombardeos que destruirían entre otras edificaciones;
la Parroquia de Santa María la Mayor (de la que queda
sólo la torre) y el patio Trilingüe.
Por
si fuera poco, en agosto de 1939, recién finalizada la guerra,
un incendio arrasaría el Palacio Arzobispal y el importante patrimonio documental que allí se encontraba
como Archivo General. 
Ya en la posguerra se acometería, de nuevo, la tarea de reconstruir
la ciudad y recuperar el aspecto que había tenido en épocas
pasadas. Así, en 1941 comienza la restauración de la Iglesia
de San Ildefonso, que no se terminaría hasta 1960; en
1945 se rehabilita el Colegio de Málaga y en 1947 le
toca el turno a La Magistral.
A
la vez, a partir de 1950, Alcalá entra en una fase de industrialización acelerada que propiciará el despegue definitivo en los sesenta,
cuando Alcalá pasará de 25.000 habitantes a los 150.000.
En 1968 el casco histórico de la ciudad superviviente
es declarado Conjunto Histórico Artístico, quedando
así preservado de posibles atentados urbanísticos que el importante
crecimiento económico propiciaba.
Por otro lado, ese mismo año se crea la Universidad Autónoma
de Madrid con sede en Alcalá de Henares. La ciudad cederá
los terrenos necesarios, pero ante su estupor el 31 de marzo
de 1969 esta Universidad se traslada a "El Goloso" (Madrid).
No será hasta 1977, por Real Decreto de 10/6, cuando se crea
la Universidad de Alcalá. 
Coincidiendo con este feliz acontecimiento, regresan a Alcalá los restos del Cardenal Cisneros que
son depositados bajo una lápida en el Altar Mayor de La Magistral.
Desde el punto de vista literario, se crea en 1975 el Premio
Cervantes; el más importante en lengua castellana.
En 1984 se elabora y aprueba un importantísimo Plan Especial de Rehabilitación Integral que comienza
con diez proyectos y que, aunque hoy sigue en desarrollo,
culmina con la Declaración de Alcalá como Ciudad
Patrimonio de la Humanidad en 1998.
El 11 de marzo de 2004 se producen los mayores atentados de la historia de España. Alcalá de Henares queda profundamente afectada porque los trenes atacados partieron o pararon en su estación.24 Un buen número de las víctimas eran residentes en la ciudad.
En 2005, la ciudad afronta la celebración del IV Centenario de la publicación de El Quijote desde su nueva condición como Gran Ciudad, puesto que la urbe complutense se acoge a la Ley de Modernización de las Administraciones Locales o «Ley de Grandes Ciudades». De esta manera, el ayuntamiento gozará de más competencias y autogobierno. Una de las consecuencias visibles es la reducción de los 9 distritos (delegaciones municipales) a las 5 juntas de distrito: Centro, Reyes Católicos, Chorrillo-Garena, Ensanche–Espartales y El Val.