En
1808 la ciudad de Alcalá es tomada por las tropas de
Napoleón. Ocupada la ciudad, una de las primeras medidas
que toma el ejército invasor es el cierre de la mayoría de
los conventos y su expoliación. Las tropas francesas saquean
la ciudad y la mayoría de sus obras de arte son robadas.
Además, se clausura la Universidad, el Palacio Arzobispal
es convertido en cuartel y los señoríos son
abolidos.
No obstante, con la llegada a España de José I, y en
un intento de éste por congraciarse con la población, todas
estas instituciones volverán a su estado original.
Fruto del descontento de la población, se crean grupos de
guerrillas que se mueven por los alrededores de la ciudad
con la clara colaboración de los vecinos de Alcalá. El 22
de mayo de 1813, estos grupos, encabezados por Juan Martín
Díez, "El Empecinado", infringen en la cuesta
de Zulema una importante derrota a los franceses evitando
un nuevo saqueo.
En 1816 se alzará una pirámide conmemorativa de este
hecho que posteriormente será derribada por Fernando VII
que, además, encarcelará en Roa al celebre guerrillero tachado
de "liberal". No obstante, los alcalaínos volverán a erigir,
en septiembre de 1879, otro monumento a su liberador que ha
llegado a nuestros días. 
En 1821, se crea la Universidad Central de Madrid que
absorberá momentáneamente a la vieja Universidad Complutense.
No obstante, y aunque posteriormente sería derogado todo este
plan y Alcalá recuperase su Universidad, en 1836 se
acuerda el traslado definitivo a Madrid de la Universidad
de Alcalá.
Por si esto fuera poco, con la desamortización de Mendizábal
se procede a la subasta de los edificios universitarios que
comienzan a ser desmantelados. La mayor parte de este proceso
se realizará entre 1837 y 1843, aunque continuará
posteriormente.
Como reacción a esta situación, los vecinos de Alcalá crean,
en 1851, la Sociedad de Condueños, con el objetivo
de rescatar dicho patrimonio y evitar su segura destrucción.
Esta sociedad comprará por 90.000 reales los edificios
donde se había asentado la antigua Universidad Cisneriana.
Para ello, se emitirán 900 acciones de cien reales,
transferibles sólo entre vecinos de Alcalá y con la obligación
de que nadie pudiera poseer más de diez.
Alcalá quedará despoblada y sumida en un abandono
cultural, social y económico. Su crecimiento será
nulo y numerosos edificios quedarán vacíos o simplemente
abandonados. Los colegios, que tanta gloria habían
dado a la ciudad, se convierten en muchos casos en cuarteles.
En 1859 llegará el ferrocarril y en 1885
se instalan la luz eléctrica en las calles. Aunque
estas medidas parecen suponer cierta recuperación de la ciudad,
su situación es tal que aún tardará muchos años en levantar
cabeza.
Entre las escasas edificaciones realizadas en esta época cabe
destacar el llamado "Palacio Laredo" (hoy Hotel Laredo),
el Círculo de Contribuyentes, el Matadero Municipal,
el Quiosco de la Música y la Estatua de Cervantes.
Subrayar también el nacimiento, el 10 de enero de 1880,
de don Manuel Azaña, que tanta importancia tendrá en
la historia de España del siguiente siglo y que el 14 de octubre
de 1936 será nombrado presidente de la República
Española.

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