La
conquista romana de la Carpetania parece que se inició
con una campaña dirigida por M. Porcio Catón en el año 195 a. J.C.
Posteriormente, los carpetanos, en alianza
con vetones, bacceos y celtíberos, se constituyeron
en una amenaza para Roma que ésta solucionó en el 192 a. J.C.
por medio de Marco Fulvio. Las luchas terminaron , con
la caída de Numancia, el año 133 a. J.C. en el que se inicia
la pacificación, asentamiento y romanización de la zona.
No se tiene conocimiento de la fecha exacta en que los romanos
ocuparon la ciudadela de San Juan de Viso y el castro
del "Salto del Cura", pero las monedas del denominado
"tesorillo de Zulema", parecen sugerir que antes de la
mencionada caída de Numancia. 
No obstante, en el año 80 a. J.C., durante las guerras
entre Sertorio y Pompeyo, ya se menciona a Complutum,
que en época de Augusto adquiriría gran importancia por
su valor militar y como nudo de comunicaciones (entre vías primarias
y secundarias se dice, en el "Itinerario de Augusto",
que eran 23 las calzadas que permitían llegar a la ciudad).
La romanización empezaría en la población preexistente del cerro
del Viso, cuyas fortificaciones se reforzarían a la vez que
se tendía la red de calzadas. Posteriormente, con la paz
de Trajano y de los Antoninos (siglo II), la población comenzará
a descender al pie del cerro en busca de una zona con menos
declive, más fértil y mejor comunicada.
El área que acabaría ocupando la urbe sería; desde la
ladera del cerro del Viso hasta la actual nacional
II (en la dirección norte-sur), y desde el Arroyo Torote hasta las puertas de Madrid y Santa Ana (en dirección
este-oeste). Ello no excluye la existencia de edificaciones
alejadas del casco urbano, como la villa que se descubrió
en 1970 a la altura de la ermita de Nuestra Señora del
Val. 
Complutum tenía el trazado típico de la ciudad romana, que arranca
del campamento militar con dos calles principales que se cruzan; cardo y decumano.
La denominación de "Complutum" parece venir del verbo
latino "compluere" que significa confluir o del término
"compluo" (confluencia de aguas). El nombre sería bastante
apropiado puesto que la población primitiva se encontraría en
la "confluencia" de los ríos Henares y Camarmilla.
Tenía la ciudad carácter de "civitas stipendiaria", es
decir, que mediante el pago de un tributo o estipendio anual
a la metrópoli conservaba el derecho a su autonomía y sus propios
usos mientras no alterasen el orden establecido.
Complutum perteneció inicialmente a la provincia de Hispania
Citerior y, desde tiempos de Augusto, a la Tarraconense.
Bajo Diocleciano pasó a depender del Convento Jurídico
de Caesaraugusta, en la provincia Cartagenense, siendo cabecera de una comarca de similar extensión a la de
su actual partido judicial.

Fue al final de la etapa romana, cuando tuvo lugar uno de los
hechos fundamentales para el futuro de la ciudad; el martirio
de los niños cristianos Justo y Pastor, más conocidos
como "Los Santos Niños". El fervor cristiano en Compluto
debió de ser fuerte puesto que algunas crónicas, aunque no demasiado
fiables, hablan de los obispos complutenses Juliano y Ampulio, que de ser ciertas dichas fuentes, lo habrían
sido en los años 363 y 380, respectivamente.
Cierto o no este hecho, el posterior descubrimiento de los restos
de los mártires daría, ya en la época visigótica, un impulso
importantísimo a la ciudad y promovió su "renacimiento" tras
las destrucciones "bárbaras".