|
Fernando
I de Habsburgo nace en Alcalá de Henares el año
1503. Hijo de Felipe el Hermoso y de Juana
la Loca, fue el nieto preferido de Fernando el Católico,
quien, no obstante revocó su testamento (1512) en el que le
nombraba regente hasta la llegada de Carlos I de España
y V de Alemania.
En 1518 fue enviado a Flandes por orden de Carlos
V, que quería alejarle de España como fuera a causa de los
numerosos partidarios que empezaba a tener. Muchos pensaban
que Fernando, por su educación española, era más adecuado
que su hermano para ocupar el trono y lo consideraban el verdadero
príncipe de España.
Su
abuelo paterno, Maximiliano de Austria, consiguió para
él, mediante su boda con Ana de Hungría (1521), la
sucesión de Bohemia y Hungría. Así ese mismo año Carlos V
le reconoció, por el tratado de Worms, la posesión
de la herencia de los Habsburgo (Alta y Baja Austria,
Carintia, Estiria y Carniola) y, posteriormente,
por la Convenciones de Bruselas, en 1522, el Tirol,
la Alta Alsacia y el ducado de Württemberg.
En
1526, tras la muerte de su cuñado Luis II de
Hungría en la batalla de Mohács, accede al trono
de Hungría y de Bohemia, para lo cual tuvo que
enfrentarse al pretendiente Juan Zapolya (Szálpolyai).
En 1531 es nombrado rey de romanos.
Poco
después debió contener el avance otomano en los alrededores
de Viena y, gracias al apoyo de su hermano, pudo entrar vistorioso
en esta ciudad y firmar la paz en 1532.
Sin
embargo, a la muerte de Juan Zapolya, en 1540, que había continuado
denominándose rey de Hungría, Solimán II se apoderó
de la ciudad de Buda y de la mayor parte de Hungría.
Ante esta circunstancia, Fernando se vio obligado a firmar
una tregua a cambio del pago de un tributo anual al Sultán
y del reconocimiento en Transilvania de la dinastía
de los Zapolya.
En
política interior adecuó sus intereses a los del Emperador
Carlos V. No obstante en materia religiosa, por la influencia
que recibió de Erasmo y de los Humanistas en
su estancia en Flandes, fue relativamente tolerante. Con este
espíritu participó en la Asamblea de Ratisbona, en
1524, que decidió la primera reforma católica en Alemania.
Firmó también con la Liga de Smalkalda la Paz de
Kadan, que prohibía a la Reichkammergericht proceder,
en materia religiosa, contra sus miembros (1534). Además,
intentó conseguir de Roma que permitiese la comunión bajo
las dos especies (1554), se esforzó por atenuar el conflicto
religioso al negociar la Paz de Augsburgo (1555), y
en la reapertura del Concilio de Trento (1562) defendió
la libertad de conciencia.
En
otros aspectos, cabe destacar la reforma del sistema monetario,
la reorganización del consejo áulico y la elección
para la sucesión imperial de su hijo Maximiliano
II.
Fue
nombrado Emperador tras la abdicación de su hermano
Carlos V en 1556, que le designó en su lugar, pero
no fue ratificado hasta 1558.
Fernando
I, rey de Hungría y Bohemia y Emperador alemán, fallece
en 1564 en la ciudad de Viena.

|