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En
1575, con su buen comportamiento militar y las cartas
de recomendación de don Juan de Austria y del
duque de Sessa, Cervantes decide volver a España
confiando en que su expediente militar le pueda evitar problemas
con la justicia motivados por sus cuentas pendientes. Parte
en la galera "El Sol" que, al llegar frente a la desembocadura
del Ródano, es atacada por una flotilla turca
mandada por el corsario Arnauti Mamí.
Cervantes y su hermano Rodrigo son hechos
prisioneros y trasladados a Argel a la espera
de que se pague un rescate por ellos. En su apresamiento,
los turcos habían encontrado las cartas de recomendación de
Cervantes, lo que les hizo pensar que era un personaje importante
por cuya liberación podrían obtener un buen botín.
La familia de Cervantes venderá su patrimonio y se
endeudará, pero sólo logrará el dinero suficiente
para liberar a uno de los hermanos. Cervantes,
al conocer la situación, decide quedarse y que el
liberado sea Rodrigo. Posteriormente, intentaría hasta
cuatro fugas que fracasarían. 
Finalmente, llegarán a Argel dos trinitarios con 300
escudos reunidos por la familia, pero éstos resultan
insuficientes puesto que los turcos piden quinientos.
Ante tal situación, los trinitarios se dedicarán a recolectar
dinero entre los mercaderes cristianos de Argel, consiguiendo
la cantidad cuando el escritor ya estaba en una galera para
ser trasladado a Constantinopla, donde sin duda se
le habría perdido la pista.
Queda en libertad y llega a España, tras once años
de ausencia y sin oficio que le permita ganarse
la vida, el 24 de octubre de 1580. Su familia se encuentra
en una situación económica muy difícil.
En mayo 1581,se sabe que marcha a Portugal,
donde se encontraba Felipe II, con el fin de obtener
algún cargo que le permita mantener a los suyos. El rey
le encomienda una misión en Orán, que fue bastante
breve.
En febrero del año siguiente, intenta conseguir de Antonio
de Eraso, del Consejo de Indias, un empleo en las Américas,
pero sus pretensiones no son oídas.
En 1584, venderá su novela pastoril "La Galatea"
por 1.336 reales. Por estas fechas debió conocer a
Ana Villafranca de Rojas, esposa de un tal Alonso
Rodríguez, de la cual reconocerá tener una hija.
No obstante, hay quien afirma que esa niña era, en realidad,
hija natural de Magdalena Cervantes y que él
la reconoció como suya por salvar la honra de su hermana.
El 12 de diciembre de 1582, cuando contaba 37 años,
se casa con Catalina de Salazar y Palacios,
de 19 años. Con ella vivirá en Esquivias hasta
1587.
Ese año, se traslada solo a Andalucía con el cargo de comisario
real de abastos; su labor consistía en requisar cereales
y aceite para financiar la Armada Invencible. Como
no le agrada ese trabajo, en 1590, vuelve a solicitar
trabajo en América pero Felipe II le deniega de nuevo
su petición.
OBRA



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