José
Hierro nace en Madrid el 3 de abril de 1922, aunque muy pronto, con apenas dos años,
se traslada con su familia a Santander. Allí cursará
sus estudios primarios en los Salesianos. Luego
estudiará peritaje electromecánico.
La
guerra civil le sorprende en Santander, donde, a
pesar de todo, se afilia a la Unión de Escritores
y Artistas Revolucionarios.
En
1937, en plena contienda, escribirá su primer poema
"Una bala le ha matado", que, más tarde,
aparece en el "Romancero General de la Guerra".
Es detenido el 3 de septiembre de 1939 a consecuencia de sus actividades clandestinas.
Por este motivo ingresa en la Prisión Provincial
y recorre una serie de cárceles del país hasta ser
puesto en libertad en Alcalá de Henares en 1944.
Desde
ese momento y hasta 1946 vivirá en Valencia y trabajara
para la revista "Corcel". En 1946 inicia
sus colaboraciones en la revista "Prole".
Un
año después se publica su primer libro "Tierra sin
nosotros". Con el segundo, "Alegría", obtendrá el Premio Adonais.
Posteriormente, vuelve a Santander donde trabajará
en diferentes oficios: tornero, listero, profesor
de la UIMP... Será nombrado redactor jefe de las
revistas de la Cámara de Comercio y la Cámara Sindical
Agraria.
Se casa en el año 1949 con María de los Ángeles
Torres, con quien tendrá cuatro hijos.
En
1952 se traslada con su familia definitivamente
a Madrid, donde comienza a trabajar en el CSIC,
en la Editora Nacional y en el Ateneo, encargándose
de la sala de exposiciones de Santa Clara y de una
tertulia poética que será clausurada, por motivos
políticos, en los años 60.
Ha recibido, a lo largo de su vida, numerosos premios
entre los que cabe destacar el Premio Nacional
de las Letras Españolas (1953 y 1990), el Premio
Nacional de la Crítica (1957 y 1964), el Premio Príncipe de Asturias de Literatura (1981)
y el Premio Reina Sofía de Poesía Española e
Hispanoamericana (1995).
Pertenece a la Real Academia de la Lengua Española desde el año 1991, y en 1995 es nombrado doctor
Honoris Causa por la Universidad Internacional Menéndez
y Pelayo de Santander. En 1998, recibe, como
reconocimiento final a su grandísima carrera,
el Premio Cervantes.
En
el año 2000 sufre un infarto de miocardio
y un enfisema pulmonar. Este último se agudizará
durante los dos años siguientes, y finalmente
le causará la muerte el 21 de diciembre de
2002.
