Gonzalo
Rojas nace en el puerto de Lebu, Chile, el
20 de diciembre del año 1917, en el seno
de una familia minera. Precisamente, cuatro años
después de su nacimiento fallecerá
su padre de una dolencia causada por su profesión.
En
1926 se trasladará con su madre y sus
hermanos a Concepción, donde comenzará
a estudiar en un estricto internado en el
que descubrirá la literatura, y en el que
permanecerá varios años, siempre becado.
En
1934 decide abandonar esta institución y
viajará a Iquique (en el norte del país).
Allí se reincorporará a sus estudios
de secundaria y colaborará en el diario "El
Tarapacá". Se relacionará
también con los mineros del salitre.
En
marzo de 1936 regresará a Concepción,
por barco. Se inscribirá en el último curso de Humanidades, ahora en el Liceo de
Hombres, y fundará la revista "Letras",
en donde publica su ensayo "Los treinta años
de Pablo Neruda" centrado en sus mecanismos
expresivos.
En
1937 comenzará a estudiar Derecho en la
Universidad de Santiago de Chile. De 1938 a
1941 trabajará como Inspector en el Internado
Barros Arana para costearse sus estudios universitarios.
Posteriormente, se inscribe oficialmente en el Pedagógico,
cuando cursa el segundo año de Derecho. En
esta época pasará a formar parte del grupo surrealista Mandrágora, fundado
por Braulio Arenas, Teófilo Cid y Enrique
Gómez Correa.
En
1942 abandonará Santiago. Después,
conocerá a María, una joven de 18
años, hija de un ciudadano británico
recién casada y a punto de separarse. Ella
llegará a ser su esposa y madre de su hijo
mayor, y la figura central en muchos de sus poemas
de amo. Con ella se fugará al desierto
de Atacama; allí, entre otras actividades,
se dedicará a la de alfabetizar a los
mineros.
En
1944 regresará a la capital del país
para trabajar en la Dirección de Informaciones
y Cultura. Trabajará también con
Leopoldo Castedo en la revista "Antártica",
de la que llega a ser Jefe de Redacción,
y retornará sus estudios de Pedagogía.
Al
año siguiente se irá a Valparaíso donde impartirá clases en el Colegio Alemán.
Presenta, además, el manuscrito de "La
miseria del hombre" a un concurso de la Sociedad de Escritores de Chile, bajo el
seudónimo de "Heráclito".
El premio ofrecido será la publicación
del libro.
Un
año después seguirá trabajando
en Valparaíso: de día enseña
en colegios de jóvenes y en las noches en
liceos nocturnos, cuyos alumnos son empleados, obreros,
gente mayor. Comenzará a tener conversaciones
con autoridades del puerto para crear un Instituto
de Enseñanza Superior: de allí saldrá
lo que llegaría a ser la Universidad de
Chile de Valparaíso. Como no le han publicado
su libro premiado, decide costear él su edición.
En
1952, con las recomendaciones de los profesores
del Pedagógico de Santiago Antonio Doddis
y Juan Uribe Echeverría, gana por concurso
las cátedras de Literatura Chilena y de
Teoría Literaria del Departamento de Español
de la Universidad de Concepción, departamento
que debe reorganizar y comienza a dirigir.
En
1955 dirigirá la Primera Escuela de Veranode
la Universidad de Concepción y, a partir
de 1958, organizará también los famosos Congresos de Escritores en Concepción,
reuniendo lo más selecto de la literatura
latinoamericana. Ese mismo año obtendrá
por concurso la Beca de UNESCO para escritores.
En septiembre, haciendo uso de ella, se embarca
en Buenos Aires rumbo a Le Havre. Lo acompaña
Rodrigo Tomás. Se instala en París
y recorrerá muchas de las capitales europeas.
En
1969, como resultado del proceso de reforma universitaria
del año anterior, en el que jugó papel
muy significativo, será elegido Director
del Consejo de Difusión Universitaria de
la Universidad de Concepción. Se convierte
así en la tercera autoridad y estará
a cargo de toda la política cultural de la
institución.
Al
año siguiente, Allende lo nombra Consejero
Cultural en China donde vivirá la etapa
anterior a la Revolución Cultural, lo que
le da un conocimiento singularísimo y directo
del proceso. En 1972 se traslada a Cuba como
Encargado de Negocios, rango equivalente a Embajador
que ocupará hasta la caída del Presidente.
Ante
este hecho y convertido en un exiliado forzoso,
intentará sin éxito que le acojan
en varias misiones diplomáticas de América
y Europa. Finalmente, se irá a Alemania
Oriental, donde se le asignará una cátedra
en la Universidad de Rostock, con el título
de ''Herr Professor" y un salario alto, pero
sin clases.
En
1978, gracias a una triquiñuelas con pasaportes
antiguos, puede salir de la RDA. Se trasladará
con Hilda, su mujer, y su hijo Gonzalo, a Caracas,
contratado por la Universidad Simón Bolívar.
Formará parte del jurado que otorga el Premio
"Rómulo Gallegos".
En
1979 obtiene la beca Guggenheim y regresa
Chile, en donde no se le abren las puertas de ninguna
universidad, por lo que se instala en las tierras
de Chillán, cerca de su Lebu natal.
Aceptará varios contratos temporales en universidades
americanas hasta que, en 1985, comienza a trabajar
en la Universidad de Brigham Young, de Provo,
Utah, de la que será nombrado Profesor
Emérito y Escritor en Residencia.
En
enero de 1991 será designado profesor
emérito de la Universidad de Concepción y se instala definitivamente en Chile, aunque
sigue dando conferencias y seminarios por todo el
mundo. Será a partir de esta época
cuando le llegarán la mayoría de reconocimientos
y premios.
Así,
obtiene en 1992 el Premio Reina Sofía
de Poesía Iberoamericana y el Premio
Nacional de Literatura de Chile; en 1995 el
título de Ciudadano Ilustre de Valparaíso;
en 1997 el Premio José Hernández; y en 1998 el Premio Octavio Paz Poesía
y Ensayo. Por último, en 2003,
obtendrá el Premio Cervantes de Literatura.