Guillermo
Cabrera Infante nace el 22 de abril de 1929 en Gibara,
provincia de Oriente, Cuba.
En 1941 emigró a La Habana con sus padres.
Comenzó a escribir en 1947 y, abandonando sus estudios
y una soñada carrera en medicina, empezó a trabajar
en numerosos oficios o, como el mismo dijo, "en
uno solo repetido".
En 1950 ingresa en la Escuela de Periodismo local en la que descubre la que va a ser, junto al
cine, una de las pasiones de su vida.
En
1952 es detenido y multado a causa de la publicación
de un cuento suyo que contenía, según las autoridades
cubanas, "english profanities". En esta época
se revela como un acérrimo opositor al régimen de
Batista, postura que le llevará a la cárcel.
En 1953 se casa por primera vez y, un año más tarde,
comienza a escribir bajo el seudónimo de G. Caín la crítica de cine en "Carteles", semanario popular
del que llegaría a ser jefe de redacción el año 1957.
Además
de sus actividades periodísticas, continúa con la
literatura de ficción y en los siguientes años gana
premios y menciones con sus cuentos. Participa de
manera muy activa en vida intelectual del país; funda
la Cinemateca de Cuba, que presidirá de 1951
a 1956, y en 1959 es nombrado directivo del Instituto
del Cine. Por otro lado, ocupará el cargo de director
en el magazine literario "Lunes de Revolución" desde
su fundación hasta la clausura de ésta en 1961.
En
1960 publica su primer título importante "Así en la
paz como en la guerra".
A
finales de 1961 se casa en segundas nupcias con la
actriz Miriam.
Al
año siguiente viaja a Bélgica como agregado
cultural. Esta salida de su país, del que no dejará
de escribir a pesar de sus más de treinta años de
exilio, le "abrirá los ojos" respecto de la revolución
cubana y pasará a convertirse en una de las voces
más importantes del anticastrismo.
En 1964 gana su primer premio internacional con "Vista
del amanecer en el trópico"; el Premio Biblioteca
Breve, de Seix Barral.
En
1967 publica "Tres Tristes", la novela que
le dará cierta notoriedad internacional. En ella hace
una espléndida descripción de la noche, la cultura
y el ambiente musical de La Habana con un lenguaje
con el que no deja de experimentar y jugar constantemente.
En
1965 regresa a su adorada Cuba con motivo de asistir
a los funerales de su madre y renuncia a la diplomacia
exiliándose en Europa.
En
los últimos años de su vida, Cabrera
Infante vivió en Londres, donde se dedicó
a la literatura y al periodismo.
Le
fue otorgado el Premio Cervantes el año 1997.
Cabrera
Infante murió en Londres el 21 de febrero de
2005.